martes, 20 de mayo de 2008

Siete vidas

El destino cruel y ludópata, jugó a nuestro favor las mismas veces que jugó en contra. Nacimos desparramadas en extremos diferentes y sin embargo caímos en el mismo rincón del mundo. Estudiamos en colegios distintos, nunca fuimos vecinas, pero las mismas fuerzas que nos separaron buscaron unirnos. La jugada definitiva fue llevarnos a vivir a la misma ciudad, al mismo rincón olvidado de la mano de Dios.


Juntas, atravesamos –casi- todas las etapas de la amistad, cada una se comportó como el lazarillo de la otra a pesar de nuestra ceguera permanente, fuimos escudo, espada, red, catapulta, fuimos lazo, alas, viento. Durante los años infantiles en que recolectaba frases encontré una tan espectacular que de tanto decirla llegué a pensar que era mía, "los amigos son la familia que uno elige"… y bien se que la familia lo es todo.


Aprendimos de la vida al mismo tiempo que lanzábamos pronósticos y hechizos, nos gustaba teorizar pero ser imprevisibles. Pero el abismo nos llamaba más seguido que el camino. ¿Sientes el viento, Lilyth?¿Sientes como se escapa entre los dedos? Tenía ganas de responderle que la libertad me invadía, que no habría manos capaces de detenernos, pero solo pude cerrar los ojos y respirar profundo.


El camino estaba plagado de errores de cálculo, de percepción; el abismo en cambio era como la luz que tienta a las mariposas, ¿te acuerdas? Cuando decía que era mariposa, te reías de mi refutando que solo era polilla. En eso tuvo razón, pero resultaba que a las dos nos gustaba el fuego, no nos importaba quemarnos.


¡Cuánto teorizamos! hicimos cálculos de probabilidad acerca de la repetición de acontecimientos. Inventamos reglas, resumidas hábilmente en una o dos palabras que funcionaban como un mantra protector y poco a poco nuestro vocabulario se fue llenando de frases absurdas para oídos profanos: Está orinado, gritaba que estaba muerto, esta vida mas como sea, la tierra prometida, domingo día del cortejo (novio)…


A veces quisiera preguntarle ¿Cómo lo sabe? Como puede leer la tristeza en mi espalda, el mal humor en el rabillo del ojo y el nerviosismo en mis pies… y cómo al hablar por teléfono le basta que diga “Hola” para que tener un análisis detallado de mi estado de ánimo.


Nuestra amistad a toda prueba sigue creciendo, luchando, cambiando. La distancia nos aleja por temporadas, y ella con la paciencia de un ángel sigue manteniendo mis raíces vivas, inventando lenguajes alternativos donde le basta un silencio para mantener una conversación, una mirada para ayudarme a cargar el peso de mi soledad. Un gesto para saber cuanto la quiero.


Siempre admiré su capacidad de brillar, de mover al mundo, la fortaleza de su ser que no la dejó caer a pesar de las contrariedades que le tocó vivir. Estar a su lado me dio ese toque de “invencible” y ser su amiga me convirtió en un ser irremplazable.


Hoy, me puse a recordar nuestras aventuras, el viaje en coche que "tomamos prestado", las fiestas de fin de año, las cuestiones cotidianas, sus risas, mis carcajadas, mi mala costumbre de llorar primero por la nariz, nuestros secretos, alguna mentira blanca, los silencios, el libro de Marcela Serrano por el que la nombré la custodia de mis diarios y por el que ahora tiene con ella mas de tres cajas, pero sobre todo recordé la promesa de que construiría en su casa una habitación especialmente para mi -con vistas a la calle por si necesito huir a las 3 de la mañana- esa promesa de crear para mi, un lugar al que siempre pueda volver.


7 Invisibles:

Almada dijo...

"Pasaba por aquí... ningun teléfono cerca y no lo pude resistir."

Abrazos desde los Madriles, los de los 2 euritos..

8)

Volveré.. sí, con menos carga de trabajo y volveré.

CecydeCecy dijo...

siempre digo y sostengo que la amistad es un bien que hay que atesorar y cuidar tanto como el amor...

besitos, muy lindo

Alejandro González Romero dijo...

En términos de futbol, siempre he creido que cuando el amor de pareja no juega el partido, la única que puede sustituirlo es la amistad.
Son pocas las personas que le siguen dando esta importancia cuando pasa el tiempo (creo yo) al final esas añoranzas que uno tenía de amistades infinitas se terinan quebrando, desgastando u olvidando por el peso de los años. Es hermoso darse cuenta de que no a todos les pasa eso. Un saludo

utópico dijo...

Creo que en la vida uno conoce muchísima gente, pero al final del día, uno solamente tiene dos o tres amigos que realmente cuentan y en los que se puede contar. A veces es tan sólo un amig@, un alma gemela, un cómplice secreto, un discreto confesor, un poste de apoyo, un infinito mar de comprensión, en si un amigo pulpo.
Tengo un par así, aunque con algo de pena de mi mismo, no creo que podría escribir algo como esto, infinitamente emotivo… llamaré hoy mismo a mi amiga K. La otra vez que me encontré con ella, fue tan lindo, le he escrito algunos posts también, por esos azares del destino, justo me la encontré con ella, el día que lo publique, y a ella le gusto mucho. Tanto que me recomendó cambiarme de profesión. Si hay algún candidato a una amistad de fuego, es ella, mi querida K. No prometimos hacernos un cuartito en la casa del otro, pero si irnos de viaje, a recorrer Sudamérica y llegar a Méjico de algún modo, ahora que los dos terminamos la universidad creo que hablaremos algo más seriamente del asunto este. Gracias porque tu post, me lleno de un cariño inmenso por la amistad que atesoro con algunas personas. Y aunque mi vida ha jugado mucho con los viajes y las distancias, se que están ahí, dispuestos a darlo todo, si es que lo necesito.
Besos inmortales!

Lilyth dijo...

Almada, que lindo tema has elegido, pucha desocupate pues!!!! Jjajjaja saludos madrileño!

Ce, sabes que me sorprende, mis amigos hombres sostienen que la amistad es para siempre y aunque pasen años de no tener noticias cuando se encuentran con los amigos es como si el tiempo no hubiera pasado, mis amigas mujeres y yo creemos tal como dices que se debe cuidar como una plantita… ¿Qué será,no?
Gracias, besitos!

Pacho, me siento afortunada de contarla entre mis personas especiales a pesar de los años que han pasado, te das cuenta que son como 15 años que nos conocemos ¡wow! Toda una vida! Jajajajaj Saluditos!!

Utópico, hace años vi un publicidad en la que relataba el número de amigos y la edad por lo que mientras mas joven mayor la cantidad de amigos, hasta que te hacias viejo y eran muy pocos los que te acompañaban, a mi me gustaría llegar a viejita y preguntarle “¿a quien no le gustaba el pescado, a vos o a mi?” jajajaja

CATITA dijo...

La familia y la amistad... dos pilares fundamentales en mi vida. A tal punto que mis amigos, son mi familia, y mi familia, son mis amigos. Se mezclan, se comparten... son lo mismo. Mis primos son mis amigos, mis hermanos. Y mis amigos, son mi todo. No sé que haria sin ellos.

Gracias por pasar y comentar en mi humilde contribucion en la Voz del Sinchi. Espero te haya gustado, y sigas colaborando en mi intento de crear conciencia (?).

Saludos desde Córdoba, Argentina.

Lilyth dijo...

Catita, mientras pueda entregar mi granito de arena lo haré.
El blog del Sinchi me encanta, paso por ahí siempre, claro que no dejo mensajes porque, bueno, no sabría que decir jajajaja