viernes, 24 de enero de 2014
De cara frente a la violencia de género
Publicado por Lilyth en 5:11 p. m. 0 Invisibles
Etiquetas: Denuncia, Mujeres Invisibles, Violencia de género
martes, 4 de noviembre de 2008
Si lo sabes... denuncia!

Hola a todos, hoy lanzo un post recogido del blog de Max Birrax porque creo que es importante. Se trata de una campaña en contra de la Pornografía Infantil, y ya que Internet es, probablemente el medio más popular para la difusión de la misma creo que es el sitio adecuado para empezar a batallar contra ella.
Para empezar cifras:
- Más de 4 millones de zonas de Internet contienen material de sexo con menores.
- Cada día se crean 500 sitios nuevos.
- Reciben más de dos mil millones de visitas anualesm (Sí, dos mil millones, impresiona ¿verdad?)
- Aproximadamente, el 60% de estos sitios son de pago (Es decir, no vale lo de “yo no lo sabía…” “entré por error…”)
¿Qué nos dicen estas cifras? Que hay mucho más depravado suelto a nuestro alrededor de lo que podamos imaginar. Y si esto es lo que sabemos ¿Cuánto habrá que desconozcamos?
Para seguir hechos:
Todos nos topamos frecuentemente con pornografía en nuestro navegar diario por la web. Es posible que en algún momento encontremos pornografía infantil. Si es así, no te quedes quieto por favor, no cierres la ventana, no lo olvides: DENUNCIA. Es la única manera de reducir esto, denunciar a todos los cerdos pederastas que abusan de nuestros hijos, sobrinos, amigos, alumnos, pacientes… ¿Cómo denunciar? Lo más rápido en España es contactar con el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil. Para más información puedes visitar esta otra página dónde explican el tema en profundidad y desde el cual se puede denunciar también de forma anónima.
Y, lo más importante, difunde esta campaña. Muchos de los que leéis esto tenéis vuestro propio blog, si queréis podéis publicar un post y dejar un comentario en la web de los promotores (La Huella Digital). Es sólo un instante y constituye una medida de presión. Desde aquí os invito a hacerlo.
Publicado por Lilyth en 1:20 p. m. 9 Invisibles
Etiquetas: Conciencia, Denuncia
miércoles, 15 de octubre de 2008
Bademecum de Lilyth
En el primer caso, ya estoy curada de espanto, la primera cita en la que conocí a la especialista, me preguntó el motivo de mi visita, jamás pensé que afirmar que sufría de alergias la ofendería tanto, no había terminado de hablar cuando ella cortó mi frase con otra cortante “eso voy a decidirlo yo” a mi me pareció brusco pero perfecto, no tenía el mínimo interés por discutir quien descubrió que tenía alergias, yo sabía que un año antes había sido hospitalizada durante tres días y que estuve a punto de sufrir un edema de glotis, que conste que eso no lo dije yo, lo firmo el médico que me atendió entonces.
Empezamos mal, a ella le interesaba tener la razón y ser la única entendía, mientras a mi me interesaba curarme, meses más tarde durante mi tratamiento las cosas se pusieron color de hormiga y yo no podía respirar y andaba mas hinchada que pez globo de mal humor, regresé... entonces supe que no tenía nada mas que hacer en su consulta, como resumen de nuestra educativa discusión me dijo, "cuando te sientas mal te tomas el antialérgico y cuando estés bien, pues no". Desde entonces eso es lo que hago, al comprobar que no puede solucionar mi problema y que tome lo que tome o haga lo que haga seguiré presa de esa pequeña pastillita que me abre el pecho cuando esta atascado, recurro a mi médico de cabecera y sin muchas explicaciones le pido mi receta mensual, tomo mi medicación a gusto y sazón sin complicarme más la existencia con la doctora a la que le gusta ponerse en un pedestal desde el que me trata como a ignorante y para colmo no me cura.
La segunda razón tampoco logra que les tenga una mayor estima, pues que no importa que me duela, que síntomas tenga o que enfermedad padezca, para todo me dan una caja de Ibuprofeno y hasta la próxima...en ese caso, prefiero ni ir, llamo a mi madre, le cuento como me duele, que por las noches no duermo y por el día no vivo, entonces ella me dicta un remedio casero... como aun tengo treinta y una salud de acero, las cosas no se han complicado.
Pero hoy, no podía más que ir a la consulta pues necesitaba un certificado médico, en el que diga que no tengo ninguna enfermedad infectocontagiosa y que puedo tomar unos cursos a los que estoy apuntada. Entonces recordé de golpe porque me molestan tanto, primero que me atendieron tres diferentes médicos (puede ser una especialización del trabajo, ese detalle en realidad no importa) todos ellos me atendieron desde el metro de distancia, curvando un poco sus cuerpos para acercarse lo justo y necesario como si yo llevara tatuado en la frente un letrero en el que decía “lepra”. Entiendo que los médicos conocen todas las enfermedades que nosotros los simples mortales ni siquiera sospechamos, pero si les dan miedo las enfermedades... que utilicen guantes de látex y mascarillas, hasta los trajes de astronautas son válidos, cualquier cosa antes de acercarse con cara de asco y tocar al paciente desde la ropa con las puntitas de los dedos como si fuéramos una veta de enfermedades, porque los médicos sabrán mucho de gérmenes, de virus y temas afines, pero lo que es trato personal, no tienen la mas reverenda idea.
Así que, para el futuro tomaré la precaución de averiguar si por estas latitudes venden “uña de gato” o como se llama aquí lo que suelo llamar Alfa, para montar a bien propio un establecimiento de medicina natural, sin mas intervención que los consejos de mi madre y los amplios conocimientos de mi abuela.
Publicado por Lilyth en 12:50 a. m. 23 Invisibles
Etiquetas: Cuentos, Declaraciones, Denuncia
martes, 15 de julio de 2008
Reflexiones sin pies ni cabeza




Publicado por Lilyth en 11:57 a. m. 17 Invisibles
Etiquetas: Declaraciones, Denuncia, Divagaciones
lunes, 19 de mayo de 2008
Nece(si)dades Machi(s)tas
Hay días que tienen dientes de lobo feroz y ojos chispeantes de monstruos que viven debajo de la cama, días de película rusa sin subtítulos, días de promesas rotas, de guerra sin tregua, de estación sin tren. Hay otros, totalmente ridículos, con zapatos de payaso que te hacen tropezar.
Pero no faltan los días como niños con mocos o peor días prepúberes con granos, en los que no se como tomarme la vida, si debo iniciar batallas jurídicas para limpiar mi buen nombre o reírme a carcajadas por ser víctima de situaciones que pensé habían sido enterradas en la adolescencia.
Y ahí estoy, sin entender las motivaciones, tratando de explicarme como alguien que ha pasado los 25 años se comporta como un infante de 12, alguien que hace diez años era un “conocido” decidió por cuenta propia iniciar el chisme de que tuvimos un pasado juntos.
No quise preguntar por los detalles de su mundo paralelo en el que tuvimos algo, no quise siquiera imaginarme esa situación por cuestiones de salud mental. ¿Cuál es el protocolo en estos casos? ¿Comunicarme directamente con él para decirle lo que opino sobre su madre? ¿Decirle que siento pena por él puesto que si tiene que recrear su pasado con personajes que estaban fuera de la liga infantil en la que él jugaba, su vida debe ser bastante aburrida?
Hace mucho que mi nombre no ayuda a afirmar la masculinidad de nadie, así que no se cómo reaccionar, ¿tratar de enseñarle que sería mas simple recurrir al método común entre los infantes de medirse el pene para la categorización de súper hombres?
O escribir un post para exorcizar tanta bilis que secreté durante el viaje de regreso a casa, pensando en que debí hacer algo para defenderme y demostrarle que no es cuestión de inventar por inventar y que las mentiras tienen patas cortas.
...Me decidí por lo último, por que la verdad más allá de sacar las malas vibras de mi organismo no tengo ganas de educar a los adolescentes tardíos.
Publicado por Lilyth en 11:20 p. m. 10 Invisibles
Etiquetas: Chismes, Denuncia, Días malos
