Sin embargo hoy, tengo que tragarme mis palabras y tal vez intentar creer en esa gente, separar al pueblo del estado y aceptar la humanidad que tienen y que su gobierno suele negar a los ajenos.
Hoy se hizo historia, Obama presidente… un ciudadano de a pie, uno de “nosotros”, un desconocido hasta hace cinco años, un hombre sin una familia poderosa con grandes conexiones en el poder… parece ser que “el sueño americano” es una realidad dentro de las fronteras de Estados Unidos.
Le esperan momentos difíciles pues debe levantar un país y el mundo tiene volcados los ojos en él, puede que no de contento a todos, pero hoy, la esperanza tiene un nombre y se llama Barack Obama.
