miércoles, 19 de febrero de 2014
De viajes y trotamundos
Publicado por Lilyth en 9:17 p. m. 0 Invisibles
Etiquetas: Icredible India, India, Indiana Jones, Trotamundos, Viajes
jueves, 15 de mayo de 2008
El negocio de la nostalgia
Falta menos de una semana para el estreno de Indiana Jones, quisiera manipular el destino para saber qué sucedería si se tratara de una película con las mismas características pero sin si las sagas previas de un icono del cine de aventura que es Indiana Jones. Tendré que dar, tal como él, un salto de fe para creer que un hombre de las características personales de Harrison Ford cautivaría al público en tales circunstancias. Bajo el supuesto que sea un éxito de taquilla, ¿Contará entre sus seguidores a las nuevas generaciones? O este éxito se deberá -específicamente- a la afluencia de quienes como yo, soñaron durante su infancia, con aventuras similares en compañía del látigo y el adorado sombrero.
¿Hasta donde se estará apelando a los recuerdos? ¿Se puede negociar con la nostalgia? Sucede con el querido Indy; sucedió con Los transformers, Iron Man y muchos otros que valdría la pena analizar por separado. ¿Qué sucede cuando los héroes de la niñez retornan envueltos en nubes de añoranza?
A pesar de que mi perfil de consumidora diga lo contrario, a veces me canso del mercado de la nostalgia. Específicamente a la interminable lista de héroes y villanos de antes, los dibujos animados con los crecí y las películas con las que soñé. Muchas de ellas cuentan ahora con una versión digitalizada, o una nueva dirigida específicamente a los jóvenes adultos de hoy -niños de ayer- que tienen una capacidad de compra interesante, o poco despreciable.
Dibujos animados como Heidi, Jakie y Luca, Marcos, me dan la razón si opino que ha sido mas que todo suerte, que las generaciones afectadas hayan preferido las terapias psicoanalíticas a los suicidios en masa. Y sin embargo seguimos comprando todos estos remakes, re-masterizaciones… básicamente, todos los refritos que nos ofrecen diariamente y que están diseñados para el niño que llevamos dentro.
Es que el pasado es un negocio redondo, siendo adultos ya sabemos como termina la historia de nuestra niñez y adolescencia, ya no nos duele y podemos observarla de palco sin el nerviosismo de las metidas de pata, conociendo el desarrollo exacto de cada momento. La nostalgia es un negocio porque nos vende objetos que nos devuelven a ciertos momentos, desde los que podemos recordar con inmunidad absoluta y pasear a través de los corredores de la memoria, acicalando los recuerdos… mejorándolos.
Aunque me encuentro hastiada, cansada de que me repitan que todo tiempo pasado fue mejor, confieso que tanta campaña publicitaria tiene efecto en mi y sumando un par de motivos más que no quiero confesar, seré de las que vayan el día del estreno a ver Indiana Jones y si me dan la oportunidad, compraré el famoso sombrero para estar más cerca de la niña de ocho años que trepada entre los árboles soñaba que Indiana Jones estaba perdidamente enamorado de ella.
Publicado por Lilyth en 12:09 a. m. 12 Invisibles
Etiquetas: Cuentos, Indiana Jones, Negocio de la nostalgia, Nostalgia
