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viernes, 11 de julio de 2008

Las personas multitareas

El día en que se pudieron realizar varias funciones al mismo tiempo en las computadoras, algo cambió en nosotros los ciudadanos de a pie. En ese instante dejamos de escuchar la voz interna que nos pedía nos concentremos en una sola actividad y hagamos las cosas una a una, ese mismo día dejamos suelto nuestro instinto y empezamos a practicar indiscriminadamente la multitarea.

Claro que no es un invento del Windows, no es más que una copia de un comportamiento que no nos permitieron tener durante la niñez, una conducta que nos resulta innata pero como todos nuestros instintos nos enseñaron a reprimir.

Tímidamente empezamos a hacer cosas impensables para nuestros padres, incomprensibles casi, estudiar con la música puesta (cantando un par de estrofas por su puesto) ver tele mientras hablábamos por teléfono, pensar en el galán de turno mientras nos hablaban de las reglas de la casa… Poco a poco con ayuda de la tecnología, fuimos adquiriendo la experiencia que nos permitió aventurarnos a las combinaciones mas arriesgadas, enviar mensajes de texto a alguna amiga pidiendo consejo, mientras hablamos por el teléfono el galán y ayudamos con la tarea a nuestro hermano menor.

Porque estar conectado durante una hora al día (como un mínimo para ejemplificar el caso) te deja malas costumbres, durante esa hora, tienes abiertas ventanas del MSN, SKYPE y/o GTALK, como si no fuera suficiente, inicias una búsqueda sobre algún tema que te interesa en el GOOGLE y buscas unos vídeos graciosos para enviar a tus amigos en el YOUTUBE. Cada cuanto entras al FACEBOOK para jugar algo, enviar regalos absurdos o ver las fotos de tus amigos, incluso colgar las tuyas. Revisas tu READER y por supuesto abres un par de blogs donde comentas luego de postear algo interesante en el tuyo. Durante esa hora has hecho mil cosas, y tu mente iba a mil porque en ningún momento cometiste un error, ni siquiera enviaste un guiño en otra ventana por error.

Hacer esto te convierte en el monstruo multitareas que tantos años los padres intentaron educar. Ocurre algo y perdemos el control, intentamos combinaciones que además de absurdas llegan a ser peligrosas, enloquecemos. Cenamos frente a la tele mientras hablamos de nuestros respectivos días, preparamos con una mano la comida para el día siguiente durante las publicidades, dejamos sobre la mesa el sudoku y respondemos un par de llamadas o mensajes. Pero no te preocupa ni te parece malo, escuchaste sobre gente que llegó mas lejos, gente que atrapada por la locura intentó hacer simultáneamente paracaidismo, levantamiento de pesas y ganchillo, con resultados desastrosos.

Entre tanta saturación y tan poco tiempo para ver las cosas, a veces me canso de ser una multitarea y me siento en algún parque a observar lo que pasa a mi alrededor, dejando que mi mente descanse, siguiendo al pie de la letra el consejo que me daba mi madre, concéntrate, has una cosa a la vez… entonces… sonrío.