jueves, 31 de enero de 2008

Ideas difusas

Tengo desde hace días una idea rondando mi cabeza… pero la muy hija del mal no quiere sentarse y conversar conmigo sobre sus preocupaciones o necesidades, solamente revolotea y me deja notas ilegibles garabateadas en papel de servilleta o mensajes escritos en el espejo del baño, la persigo, la llamo, le toco la canción encantadora de ideas… pero ella sigue inaccesible, apresurada, sacando cuentas… cuando fruto de su distracción choca conmigo me dice “ahí está el detalle” y sigue rumiándose a sí misma sin querer compartirse conmigo, ¡Cruel idea! ¡Egoísta!



Mientras consigo que mi idea venga a visitarme les dejo unos links interesantes, sobre un libro del que hablaba hace unos posts. No es un libro científico y no pasa de ser una larga lista de ejemplos, pero para quienes no tenemos idea del tema puede ser interesante punto de partida.

Inteligencia Intuitiva de Malcom Gladwell revela “que quienes son buenos tomando decisiones no son aquellos que procesan más información o que dedican más tiempo a deliberar, sino aquellos que han perfeccionado el arte de hilar fino, de extraer pocos factores que realmente importan a partir de un montón de variables en sólo fracciones de segundos. A eso Gladwell lo llama, siguiendo al psicólogo T. Wilson, apelar a nuestro inconsciente adaptativo”. (Fuente Dialnet)


Para quienes quieran leer un poco sobre el tema antes de buscar el libro les dejo dos links, el primero del diario el País, donde no refutan al autor pero describen muy bien su "descripción" :)
y el otro, la opinión de un lector que me pareció muy interesante.

Corazonadas inteligentes
Inteligencia intuitiva, de Malcom Gladwell


martes, 29 de enero de 2008

Imaginando absurdos


Si ocurriera un accidente entre un ciclista y un conductor de taxi. Luego de comprobar que los daños no son mortales y que fuera de un par de magulladuras no ha pasado a mayores, me imagino los siguientes escenarios:


Dibujo Mik´s Blog



Escenario A
Se acercaría todo el mundo a hijoputear al conductor sin necesidad de calcular la culpabilidad. Levantarían al accidentado y si tenemos un par de madres en la escena me animo a pensar que incluso le ayudarían a limpiarse la ropa mientras preguntan si se encuentra bien, si le duele algo. Se formaría un tumulto bastante grande donde la gente empezaría a preguntar y a dar hipótesis por respuestas. Se comprobarían los daños materiales y después de que algún hijo de sastre dictamine que todo esta bien, que con dos golpes de nada se arregla la bicicleta, el ciclista re iniciaría su marcha pensando que llegará tarde y que su jefe probablemente no va a creerle nada.

Escenario B
Dos o tres mirones que pasaban por ahí, dispuestos a dar detalles de los hechos a la policía en cuanto llegue, no pasarían dos minutos y podría escucharse la sirena de una ambulancia. Ambos esperarían pacientemente que llegue la ley para determinar culpas, el ciclista se iría en ambulancia al hospital más cercano donde le extenderían la baja y la orden que cumplirá religiosamente, de un mes de fisioterapia. Un agente de tránsito desviaría a los transeúntes para evitar problemas de circulación y el resto se solucionaría en comisaría, donde determinarían si el conductor debe o no perder los puntos del carné. El inspector del seguro mientras tanto, estaría determinando los daños y las correspondencias.

Escenario C
Luego de comprobar que respira y que no ha sido un accidente grave, una voz melodramática gritaría: “¡Por Dios! ¡Alguien llame a un abogado!”

lunes, 28 de enero de 2008

El daño de terceros

Identificar a los chicos malos, los personajes contrarios al héroe, los desconocidos de quienes debes desconfiar es importante durante el desarrollo de tu personalidad, para protegerte de posibles daños que puedan causarte.

De niño, los “malos” están muy bien caracterizados y no tienen punto medio, los personajes de los dibujos animados son tan perversos que es muy difícil llegar a confundirse, el mundo de los adultos es supervisado por tus padres, así que confías a ojo cerrado si ellos dictaminan que Fulano o Sutana son malas personas. En el colegio e incluso en el jardín de infantes, catalogas como malos a todos los niños y niñas que, por alguna extraña razón, no son de tu agrado.

Ya en la adolescencia, el grupo de los malvados están formados por todas las personas que no son parte del tuyo. Y los integrantes pueden variar de acuerdo a tu estado de ánimo. Si tus padres no te entienden (regla casi común) serán viles, si tu amiga cortó con su novio, él será perverso. Si una amiga te traiciona, se convertirá para siempre en tu antagonista y juraras venganza hasta la próxima reunión en que se pidan disculpas y lloren abrazadas haciendo nuevas promesas de reconciliación.

Pero los años pasan y ya no resulta tan sencillo encasillar a los maléficos y los errores de percepción se pagan caros… y con todo el dolor del corazón descubres que tus seres queridos pueden llegar a ser más certeros en el arte de hacerte daño… por que a los desconocidos no les darías la oportunidad.

Post farsante

En mi cumpleaños recibí un regalo muy especial, como no puedo menos que farsantearlo les dejo el link… no es el primero y cuento con que no sea el último, pero esto no le quita lo especial. :)

viernes, 25 de enero de 2008

PRE- Festejo (en el trabajo)








Fue toda una sorpresa, no esperaba para nada que lleguen con una torta y un regalo... que por cierto es súper práctico y pienso estrenar en la brevedad posible... Me siento contenta!


martes, 22 de enero de 2008

Seguimos en comerciales...

lunes, 21 de enero de 2008

Novelas noveleras

Para presentar una investigación haría falta iniciar la investigación… lo mío es un mero comentario, una protesta acerca de los temas que no me influyen directamente, por que no soy consumidora de estos servicios, pero si al grupo al que pertenezco.

Estaba como siempre protestando contra el rol femenino en las novelas, esas pegajosas y sufridas mujeres que no hacen más que confirmar el mensaje de cuento infantil que mientras mayor sea el sufrimiento, mejor será la boda. Entonces, vi la publicidad de una novela que emiten en alguna parte de Estados Unidos “Ugly Betty” …y me quedé pensando, ¿Qué tiene de especial esa historia para que exista una versión mexicana, española y ahora americana de la que una vez fue “Betty la fea”?.

No quiero psicoanalizar a l@s televidentes ni analizar los argumentos que hacen del tema de una mujer fea.. pero inteligente que luego de sufrir todo tipo de desventuras y mediante el amor de un hombre redentor que todo lo puede y la módica suma cancelada a los especialistas de belleza, se convierte en la mujer hermosa, deseada, exitosa y amada que triunfa... demuestre que la belleza exterior es importantísima para los finales felices. (No los voy a analizar pero eso no impide que sea un poco sarcástica).

Lo que quisiera en realidad es comparar los episodios de cada una, el número 43 de cada versión, pero no tengo paciencia, tiempo ni recursos para estar mirando estas tonterías con un enfoque científico, pero lo haría para demostrar que de acuerdo a la sociedad que va dirigida las situaciones que surgen pueden variar en mayor o menor machismo sin perder la esencia y los diálogos mas cotizados de esta franquicia tan rentable.

Es probable que la versión original no haya tenido inconveniente en mostrar que el protagonista esconde a Betty en el matero del coche para que no se enteren de que salía con la fea, mientras que en la versión española no se atreverían a tanto, pues el inconciente colectivo ya no aceptaría dicha imagen por buena (me animo a pensar). Por que si una novela acepta que por los celos de un fulano, mengana debe pagar y convertirse en la sombra de su amo es por que lastimosamente, la sociedad para la que fue escrita, acepta estos valores por ciertos.

Porque si como parte de un diálogo una pareja se dice:
-Amor, quiero volver a la universidad.
-Muy bien, no quiero una esposa burra
-No me digas así.
-Sabes que estoy bromeando.

Y los espectadores no estrellan contra el televisor un zapato o por lo menos no cambian el canal, quedará demostrado que en cuestiones de igualdad, las mujeres no hemos llegado muy lejos.